(...) y así el día sigue nublado, mas los pajaritos aún cantan y tratan de alegrar mi corazón, creo que no funciona, las nubes grises lo coparon de lado a lado, sólo espero que aparezca pronto mi sol.
Ganas de fumar
(...) y así el día sigue nublado, mas los pajaritos aún cantan y tratan de alegrar mi corazón, creo que no funciona, las nubes grises lo coparon de lado a lado, sólo espero que aparezca pronto mi sol.
Mañas
Pena, mañas y mal entendidos. Nobody said it was easy... La verdad es que me carga y me seguirá cargando hasta que estés a mi lado nuevamente, en este momento no quiero nada, ni siquiera tengo ganas de escribir, no sé porque lo hago, estuve apunto de borrarlo todo, pero después dije para qué, la wea, no sé qué más poner. como el nombre del Blog lo dice: MeComplicoSolo (y sin/con razón) T.T
Santa Misa
No todos saben que no soy real, que soy sólo una foto. La mejor parte de todo esto es que me encanta que así sea, que sólo tú sepas esa parte de mí, ese yo de adentro, el de verdad, el que se esconde tras unas gafas oscuras y algo de color, el que se emociona al verte y se enloquece con tu olor, el que se pierde en tus besitos que lo dejan sin nada que decir, que hacer, que responder, que pensar, y es eso lo que más me llama la atención, tu capacidad para dejarme en blanco, de desnudarme sin saber que hacer, esa capacidad que me enmudece, me ensordece y me ciega y sólo me permite rendirme ante tu presencia, ante tu hermosa energía que me renueva en cada ocasión; y es que en verdad me sorprendes, y es que no sé, creo que nunca había logrado ser yo de forma tan natural como lo soy contigo, nunca me había permitido mostrar un lado un poco más débil, algo más pendejo y un poco (bastante) malcriado.
¿por qué?
Porque ya no pienso por uno, sino por dos, porque ahora todo lo que hago lo hago pensándolo dos veces, porque ahora sí debo ser responsable, porque aún inflas mi corazón como la primera vez, porque me emociona el verte abrir un regalito, porque cuando me miras con esos ojitos, con esa carita me derrito de tal manera que a veces no puedo ni hablar, porque tus besos son mi placer primero, porque dormir en tu pechito es la almohada más blandita, porque cuando duermo contigo no necesito rituales excéntricos o cosas por el estilo para conciliar el sueño, porque eres tan idiota que me haces contar hasta 100 e incluso más, porque sabes que me enojo fácilmente y soy gruñón y te encanta molestarme y desesperarme, porque te encantan los juegos de computador, porque aprendo tanto contigo, de todo y todos los días aprendo algo nuevo y eso me encanta, porque recuerdo cada cosa que me dices, porque cada vez que hago algo pienso en ti primero, porque cada canción lleva tu nombre, porque cada nube me dibuja tu carita, porque cada flor me regala un corazón, porque cada brisa me regala tu aroma, porque tus brazos son el mejor refugio, porque tu boca es el mejor remedio, porque tu mirada es el mejor tranquilizante, porque tu voz es la mejor melodía, porque tu olorcito es el mejor relajante, porque me pongo tan idiota cuando estoy sin ti, porque te extraño desde el momento que te digo un “adiós”, porque me entiendes a veces mejor que yo mismo, porque otras veces no me entiendes ni por si acaso, porque me cuentas historias entretenidas y a veces las repites más de una vez y cada vez es más divertida que la anterior, porque abrazarte es el mejor regalo, porque darte la manito en el bus me da tranquilidad, porque eso mismo te estresa, te persigues y te pones paranoico, porque me encanta molestarte al igual que tú disfrutas el molestarme a mí… sólo porque sí, porque llegaste a mi ladito y de verdad me hiciste pensar que estaba bien, que estoy, que soy feliz, que estoy tranquilo y que contigo a tu lado las cosas son un tantito más fáciles, porque gracias a ti he crecido mucho porque persona, porque tú me das las fuerzas para querer ser alguien mejor, alguien bueno, alguien tan lindo como lo eres tú, porque ya no sé donde meter más amor en mí, porque cuando te abrazo así bien fuerte siento que voy a explotar, porque me encanta estar juntitos así apretaditos, bien pegaditos, porque miro lo que he escrito y me inspiras tantas cosas que no sé cómo plasmarlas en palabras, simples o complejas da igual, no hay forma de explicar que te amo tanto, tanto, tanto… hasta el infinito y más allá, mucho mucho más allá.
Había una vez
Había una vez un niño que se había olvidado de muchos sentimientos. Para él, no eran más que palabras impresas en los libros que solía leer; libros llenos de magia, con majestuosos castillos, príncipes, dragones y estanques de agua cristalina donde los pececitos podían hablar. Un día todo cambió, y por muy cursi que suene, así es. Descubrió que todo aquello hermoso que leía una y otra vez sin parar sí era real y, más aún, que era mucho más hermoso de lo que las palabras solían explicar. Así apareciste tú, de no sé donde, pero llegaste hasta mis labios y te fundiste en mis brazos, me llenaste de caricias y me enseñaste que hasta lo más mínimo se puede reparar. A veces no entendía por qué me sentía así, no lograba explicar la explosión cósmica que me provoca escuchar tu voz, mas tu mirada me decía que no era necesario explicar nada y que sólo me dejara llevar. Debo reconocer que no fue algo fácil, estaba tan atrofiado aquel sentimiento que casi sentía que era algo obsoleto y lo veía como un mito inventado por la humanidad. Todo aquello desapareció, y como un rayito de sol, tu luz me cautivó y deslumbró de tal manera que aún me siento algo aturdido, algo embriagado, pero completamente feliz. Y es que tú me haces feliz. ¿La razón? no la sé, aire, agua, agua aire, elementos incompatibles dicen por ahí, pero sin el aire no disfrutaríamos de las olas que rompen en las rocas una mañana de invierno, las tormentas no se desatarían y no abría razón para quedarse en casa tomándose un té, mirando como la lluvia moja la calle y abrigarnos bajo un abrazo de amor. Hace un mes me dijiste: - ¿Quieres pololiar conmigo? y en ese momento me derretí, sentí el mayor miedo existente acompañado de la tranquilidad más absoluta, mezcla extraña lo sé, y te dije: - ¿Qué pasa si te digo que no? (en el fondo todo mi yo gritaba SI), y haciéndote el interesante me dijiste: - ¿No te lo vuelvo a preguntar?. Y así es como es como esto tan maravilloso fue denominado bajo un nombre: pololos. Sabes que prefiero decir novios, es más cursi lo sé, pero debo reconocer que adoro lo cursi y te amo a ti. Te juro que no creo que sea sólo un mes, ha sido so fucking fantastic, como Lily Allen canta, que pareciera que te conociera desde siempre y cada momento que te veo, cada vez que sé que te aproximas, me siento tan bobo como la primera vez, algo ebrio y un poco mareado, pero más feliz que una lombriz, tal vez por eso me autodenominé Sr. Lombriz, porque junto a ti me siento eso y mucho más, tan no sé... simplemente afortunado de poder decirte feliz primer mes, amor. Es que contigo soy yo sin explicación
A veces
A veces me hacer perder la paciencia, a veces me escuchas como nadie más; a veces me haces enojar, a veces me haces reír como nunca antes; a veces te pones tan pesote que me dan ganas de darte mil patadas, a veces me miras con unos ojitos tan hermosos que sólo siento ganas de besarte y no dejarte más; a veces me desespero porque no estás a mi lado, a veces miro tu foto y sé que estás aquí, no a mi lado, pero sí en mi corazón; a veces me pellizcas, golpeas o tiras de mis pelitos, a veces me acaricias con sólo tus labios que no me resisto a morder; a veces nunca llegas a la hora, a veces me cuidas mejor que nadie; a veces eres el porfiote más porfiado que pisa este planeta, a veces eres simplemente un niñito mimado, a veces me quedo sin palabras que decir, o sin nada para responder, a veces me inspiras para escribir mil páginas y un libro publicar; a veces simplemente te miro, te beso y te digo "Te amo", a veces simplemente con una mirada tú me dices "yo también"






